sábado, 23 de junio de 2012

Vía de escape.

- ¿Por qué necesitas tanto marcharte?
- Porque aquí sólo he vivido mentiras.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Oniria e Insomnia


"Ella no sueña más, ni él quiere despertar."

Estoy de vuelta mucho antes de lo que pensaba y me gustaría.
Pero ha vuelto a ocurrir. De nuevo, de mano de Love of Lesbian.
Mi alma se desgarró cuando 1999 llegó a mi vida, de forma tanto literal como metafórica, a principios de septiembre. Ésa canción me hablaba a mí, ¡hablaba de mí! ¿Cómo podríais saberlo, y justo en el momento exacto? Ya me tocó cuando en aquel festival, poco antes, os vi desde primera fila y mi primer 1999 estaba a mi lado.
¿Y qué otra cosa es la música si no los gritos hechizados que nuestras gargantas se callan?


Puedo sentir más con la música que con la mayoría de las personas. 
Puedo excitarme y sentir más placer con la música que con el sexo. Y no os confundáis, SOY adicta al sexo.

La música provoca tal obsesión en mi mente que ha sido necesario grabarla en mi piel.

Y no me retracto, nunca podré hacerlo, esa tinta se va conmigo a la tumba, y más después de mi última canción.
Oniria e Insomnia.

Insomnia, ¡Insomnia!
¿Por qué vuelve a hablar de mí?

Yo soy Insomnia, y espero a que Oniria me encuentre.
Confieso que me he equivocado en muchas ocasiones, que paseé de la mano del némesis que causó mi destrucción, y que al menos un par de veces creí de verdad que te había encontrado. Pero esta vez sabré verte, sabré que eres tú. Y mientras buscas en tus sueños, yo te espero en mis noches eternas de ojos abiertos.


Y prometo que, esta vez, no huiré. No me marcharé. Si de verdad eres Oniria, Insomnia podrá soñar. Atrévete a acompañarme.

"Llevan tiempo esperándose."


martes, 29 de mayo de 2012

Jarrón.

Imagina: un jarrón.
Está expuesto, esperando a que alguien se fije en él. Entonces, después de más o menos tiempo, capta la atención de alguien.
Al principio, provoca una sensación atractiva, inquietante. Lo examina con suma delicadeza, estudia todos sus recovecos, conoce todos sus secretos. Pero el tiempo no pasa en balde, ése jarrón llega un momento en que ya no le resulta interesante, es más, le molesta. Y en un determinado momento, ¿qué ocurre? Lo tira del expositor, y se rompe.
Con el tiempo, otras personas llegan al expositor, y ven a sus pies un jarrón hecho pedazos. Podrían juntar los trozos, aún son bastante grandes, pero provoca mayor placer dejarlos caer, y ver cómo se rompe en trozos más pequeños.
Alguna vez, alguien se paró e intentó juntar los trozos con el pegamento de su alma, pero ya eran bastante pequeños, de modo que al cabo de un tiempo, la exasperación da lugar a la derrota, lanzando el trabajo hecho contra el suelo, echando a perder todo el progreso.
El jarrón está hecho añicos, no se sabe ya si tiene solución, si alguien, algún día, tendrá paciencia y valor para arreglarlo.

lunes, 28 de mayo de 2012

Humedad

Canción húmeda, de Ivan Ferreiro

Y aunque el agua nos separa y nunca llegamos a tocarnos
Me zambullo, resbalo, me enrosco y buceo
Abro la boca, y cierro los ojos, reduzco mi espacio al tuyo
tu mundo, tu agua.
Tus huesos, crujientes como tus besos, culpables de mis excesos
la noche no dirá nada, si tú no te quejas.
Donde se acaba mi boca, empezarán tus labios
comenzará el momento, cayendo en la rutina.
El movimiento tan mojado, tan urgente, tan seguro, tan ausente.
Tan pausado, me has mojado, me has mojado,
me has mojado el corazón por un instante.
Tan ausente, tan pausado. Me has mojado el corazón por un instante.
Y aunque el agua nos separa y nunca llegamos a tocarnos
en cada susurro, en palabras que tocan tus oídos.

Tus huesos, crujientes como tus besos, culpables de mis excesos
la noche no dirá nada, empezarán tus labios donde se acaba mi boca.
En cada susurro, en palabras que tocan tus oídos. Soy valiente.
Nos va a salir muy caro, tenlo claro.
Cayendo en la rutina.
El movimiento tan mojado, tan urgente, tan seguro, tan ausente.
Tan pausado, me has mojado, me has mojado,
me has mojado el corazón por un instante.
Tan ausente, tan pausado, te has mojado el corazón por un instante.
Tan sagrado, tan paciente, me has mojado el corazón, no tan valiente
sí, tan profundo, siempre caliente.
Me has mojado el corazón, y me he enganchado.

domingo, 1 de abril de 2012

Ser social.

"Sonríe, eres una niña muy seria".
   Sí, eso era verdad: niña seria y solitaria.
   ¿Tenía algún motivo para serlo? No, pero tampoco para no serlo, simplemente elegí esa forma de ser, si nadie se te acerca, nadie puede hacerte daño.
Pero, ¡sorpresa! Ser una niña seria está mal, tus padres se preocupan porque creen que no eres feliz, tus profesores se preocupan porque, a pesar de resultados excelentes, yo no me esforzaba en sonreír.
   Entonces ser seria está mal, ¿no? Pues tendremos que cambiarlo.

   Y, ¡pof! lo conseguí, tras años y años, aquí estoy, me he convertido en el ser social, porque, mirad ¡estoy en todas las putas partes!
   Si me dejas un poco de espacio, si capto un poco de receptividad, a pesar de la aprensión de mi interior a los grupos de gente desconocida, superficial y numerosa, tengo incluso la capacidad de caer bien, ¡increíble, la niña seria se ha transformado en el centro de una conversación grupal!
   
   Y se ha hecho tarde, el grupo se disgrega, se marchan a sus casas. He cumplido el objetivo: ser social, aunque ninguna de las conversaciones mantenidas me ha aportado nada, con suerte he obtenido una conversación trascendental durante escasos minutos hasta que otro individuo con el alma ebria interrumpiera con sus minucias. Vuelvo a casa. Sola. Mañana tendré algunas peticiones en Facebook, con suerte algún 'follower' en Twitter, pero a nadie que le preocupe ni le interese sacarle una sonrisa a la niña seria que fui, y que, al fin y al cabo, sigo siendo.

   Ya está, he hecho lo que está bien visto, y aún así, rodeada de gente que me presta su atención más superficial, es cuando siento la soledad más presente que nunca.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Recuerdo.

Y ahora, me ha dado por acordarme.
De ti, de cómo cualquier noche salíamos a quemar el mundo, daba igual quién nos acompañara.
Yo te decía cuánto te odiaba, tú lo poco que yo te gustaba.
Y al final, siempre, te llevaba a casa, a mi casa.

lunes, 8 de agosto de 2011

Amiga.

A mi mejor amiga no la conocí en el colegio, ni una noche de fiesta, ni en la universidad.
A mi mejor amiga la conocí dentro de una caja de cartón, hace poco más de once años.
Desde ese momento pensé que estaría siempre conmigo, que cuando tuviera mi casa, se vendría conmigo.
Sería vieja, la perra más vieja del mundo, rompería el record guinnes. Son absurdos pensamientos de mi yo de 10 años de edad.
Pero no.
Ahora se marcha, y no es consciente de ello. Dieciséis de agosto es la fecha para su billete, sólo de ida.
Estos pocos días que le quedan, me voy a dedicar a ella, porque nunca le ha importado mi forma de ser, mi temperamento, mis éxitos o fracasos.
Ella simplemente ha estado ahí, sentada a mi lado mientras miro las estrellas, tanto las noches heladas como las abrasadoras.
Adiós, mejor amiga.